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Reinventarse ha sido la opción, aunque no fácil, sí segura para quienes evitan rendirse y ven en la pandemia la oportunidad de avanzar, incluso para quienes deciden emprender lejos de casa. En Nougat Digital resaltamos e impulsamos las historias de mujeres que han echado a andar sus ideas de manera exitosa.

A continuación compartimos dos testimonios de venezolanas en el extranjero que se arriesgaron a invertir en dulces ideas y se impulsaron a través del marketing digital.

La cuarentena la indujo a emprender lejos de casa

Marbelys Monasterios es madre de cuatro hijos, dos de ellos ya profesionales, por quienes decidió migrar a Colombia para ayudarlos a alcanzar sus metas. El cuadro materno lo complementan una adolescente y un pequeño de 6 años, del cual tuvo que alejarse “por un tiempo”, extendido por el COVID-19.

Ya separada de tres de sus hijos, quedó sin empleo y acorralada en la cuarentena. “Algo había que hacer para generar ingresos”. Marbelys pidió dinero prestado y comenzó a deleitar con sus “Tetihelados Gourmet” de chocolate de avellanas, oreo y arequipe. 

Confiesa que al principio fue “tenaz”, como dicen por esas tierras. “La gente veía las bolsitas como con recelo (…) incluso había quienes preguntaban cómo hacer para comérselos”.

Los tradicionales helados de teta de su natal Venezuela fueron la idea original, que buscó cómo vender. Se las ingenió de tal manera que en un par de meses ya había cautivado hasta a los más escépticos.

¿Qué hizo para lograrlo? Preparó presentaciones en miniatura que obsequió en comercios de Pitalito, el pueblo donde reside. La estrategia le funcionó, las ventas comenzaron a aumentar y con ellas el éxito de su pequeño negocio.

Sin embargo, confesó que consiguió mayor demanda al promover su emprendimiento en páginas de Facebook. “Me piden al mayor para revender”.

En solo un par de meses sumó 10 sabores más a su helado menú y comenzó a sacar cuentas para comprar un perco, porque su congelador se quedó pequeño ante la alta producción.

Lo pensó, se atrevió y lo va logrando, porque la constancia ofrece la victoria, esa que “Marbe” mantuvo para emprender lejos de casa. “Cuando pase todo esto retornaré a mi país para seguir desde allá con mi @tetihelados_gourmet… junto a mis hijos”.         

De reportera a repostera

Luz Alba Hoyos es una joven periodista, repostera de corazón, creadora de Dulcecilla Bakery, una empresa de postres que nació en Venezuela y que se llevó en la maleta cuando decidió migrar a EEUU hace más de 6 años, junto a su esposo y socio.

Al llegar al destino señalado, le tocó postergar sus sueños por un tiempo, a pesar de que hacía uno que otro pedido, estaba enfocada en establecerse en un país nuevo. Creó una pequeña agencia de envíos internacionales, pero en el despegue llegó el coronavirus y con él, el confinamiento mundial.

Desempolvar ideas. En plena pandemia y después de pasar unos cuantos días de incertidumbre y depresión, llegó el proceso de reinvención. “Hubo alguien que me hizo retomar la confianza en mí, a través de un taller mágico que gané por Internet”.

Fue así como Luz dispuso del poco efectivo que tenía para invertir, siguiendo su instinto. “Tomé el dinero hasta de la renta y así fue como paso a paso reviví mi dulce mundo”. En poco tiempo y con el impulso de las redes sociales, endulzó a propios y foráneos de Sanford, en Florida.

Hoy, sigue disfrutando el placer de cocinar y por medio de su cuenta en IG: @dulcecillabakery promociona, no solo sus recetas y creaciones culinarias, sino a otras valientes que, como ella, decidieron dar el primer paso e invertir en sus sueños.

En @Nougatdigital apostamos a mujeres emprendedoras como tú que necesitan de impulsadores como nosotros. No esperes para contactarnos, trabajemos juntos para encaminar tus proyectos.